domingo, 29 de mayo de 2016

Nussbaum  menciona que “las culturas reales son siempre dinámicas y están siempre en evolución”. Y realmente la sociedad de hoy no es la misma que hace unas décadas y por lo tanto su base (la familia) también cambia y ha evolucionado en varios aspectos, uno de ellos es la figura de integración familiar como tal. Casos como la reducción en el número de hijos, la conformación de familias en donde alguno de los padres ya ha tenido una vida conyugal anterior, parejas heterosexuales que no tienen planeado ser padres, y ahora parejas del mismo sexo que quieren serlo.

Es así como llegamos al tema de la adopción que ya no es destinado solo a parejas que no pueden concebir de forma natural sus propios hijos. Hay diferentes puntos de vista aprobando desaprobando la adopción gay.

Si la preocupación es realmente aquel niño que lleva varios años en el ICBF esperando una familia, este es el momento de dar esa oportunidad no solo al niño sino a los nuevos padres.

No es posible negar este derecho por el único hecho de ser parejas del mismo sexo y determinar que no están en condiciones sociales y/o psicológicas para adoptar, o que incluso puedan generar algún tipo de riesgo en estos mismos aspectos para los niños adoptados. De hecho existen hijos de lesbianas que no son adoptados y gozan de todas sus capacidades psicosociales. La familia no la hace el tipo de padre o madre que se tenga en términos de si estos son homosexuales o heterosexuales, además pienso que la vulnerabilidad de los niños adoptados a presentar problemas de comportamiento siempre estará latente porque el saberse hijo adoptado generara en el individuo una serie de culpas auto-atribuidas a raíz de los cuestionamientos que deben desprenderse al conocer esta realidad y preguntarse por sus orígenes o el  porqué de su adopción.

La solución está en encontrar un programa en conjunto con Psicólogos, ICBF, padres de familia adoptivos para mitigar el impacto sicológico en el niño adoptado, realizar el respectivo seguimiento y acompañamiento antes durante y después del proceso de adopción por parte del ICBF y el gobierno nacional de forma que se garantice una labor correcta y completa disminuyendo al menor porcentaje el margen de error durante el proceso, garantizando que estos niños sean entregados a personas –independiente de su orientación sexual- de bien, que sean capaces de inculcar en ese infante valores de respeto y tolerancia; también habría que pensar en sensibilizar a la comunidad acerca de la diversidad social y esa transformación que viven las sociedades de hoy en día, así como indica Neussbam : El “argumento desde lo positivo de la diversidad” está muy bien en tanto que las prácticas culturales no dañen a las personas.


El 17 de Mayo de 1990 la OMS excluyo la homosexualidad de la  “Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud” esto significa que es una condición en la que se incluye el individuo de forma consciente de ahí que puede hacerse responsable y actuar del mismo modo desde su orientación, así mismo, al decidir conscientemente que quiere adoptar el rol de padre/madre y formar una familia debe asumirlo de la misma forma generando desde sí mismo una responsabilidad moral por partida doble.
Otro punto que nos indica que es una persona responsable de sus actos es que la causa de sus actos está en si mismo, no es un factor externo, nadie le obliga y por lo tanto su conducta homosexual es libre y esto también lo hace responsable moralmente, no solo asumiendo su sexualidad de forma responsable sino impartiendo en su hijo adoptivo un comportamiento integro que le permita desenvolverse en la sociedad de forma natural, respetuosa y moral.

















http://sinetiquetas.org/2015/02/27/juan-carlos-prieto-adoptar-debe-ser-un-derecho-de-los-ninos-y-de-las-ninas-a-tener-un-hogar/



Referencias Bibliográficas

Sánchez Vásquez, A. (1984) Ética: Cap 1:Problemas  Morales y Problemas éticos. Barcelona: Editorial Crítica. Recuperado http://ifdc6m.juj.infd.edu.ar/aula/archivos/repositorio/500/535/ETICA_Sanchez-­Vazquez-­ Adolfo.pdf

Gough, Ian (2007) El enfoque de las capacidades de M. Nussbaum: Un análisis comparado con nuestra teoría de las necesidades. Disponible  en:

http://otrodesarrollo.com/desarrollohumano/GoughEnfoqueCapacidadesNusbaum.pdf

ADOLFO SÁNCHEZ VÁZQUEZ. ÉTICA. EDITORIAL CRÍTICA. Grupo editorial Grijalbo. BARCELONA. 
El enfoque de las capacidades de M. Nussbaum: un análisis comparado con nuestra teoría de
las necesidades humanas 

domingo, 15 de mayo de 2016


Hay campañas por doquier incentivando al respeto y no violencia en todos los sentidos en contra de la mujer, sin embargo, está presente en la sociedad una especie de “cultura de la violencia” en la que está permitido de forma inconsciente la agresión ya sea desde el punto de vista de la misma mujer agredida o desde el de su agresor.

Desde siempre la mujer ha visto como su participación en todos los ámbitos sociales ha tenido que ser exigida y defendida; en nuestra sociedad aún se mantiene un sistema de patriarcado que sesga dicha participación. Es tanto así que se tuvieron que implementar “cuotas” de participación femenina para de algún modo garantizar que la mujer sea tenida en cuenta en diferentes aspectos de nuestra sociedad, en sectores como la política, y altos cargos del estado (lo que no necesariamente garantiza su cumplimiento). Esto demuestra que aunque la mujer este en igualdad de condiciones y sea tan competente para un cargo como lo es un hombre, este estará por encima al momento de ocupar dicho cargo, por lo tanto aun habiendo crecimiento personal y éxito profesional de forma individual se sigue presentando el estereotipo de mujer “cuidadora” que debe estar pendiente de su familia, hijos y esposo y en cierta medida al desempeñar su rol de aguantar todo por amor. Entonces que pueden esperar aquellas que dependen económicamente de su pareja?, pues este es otro aspecto que influye en los problemas de agresión en un alto porcentaje generando la falta de denuncia, entre otras cosas porque la misma mujer no reconoce la agresión como un problema social sino como una situación particular, personal y privada que debe ser asumido por ella misma.

Esta situación no distingue estrato o nivel social, la sociedad machista nos está enseñando todo el tiempo a hombres y mujeres que esta debe ser sumisa, estos mensajes son trasmitidos por diferentes canales y medios de comunicación: sin ir muy lejos telenovelas y canciones que nos dicen que si es amor debe haber dolor, generando patrones de comportamiento que se trasmiten de forma natural como si así lo fueran.

Realmente, no bastan las campañas publicitarias y demás movimientos feministas y defensores de los derechos de la mujer si no se cambia el chip, el pensamiento tradicional que hace creer que la mujer está hecha para estar en casa, atender su familia y aguantar abusos físicos y/o sicológicos.